La evaluación de impacto relativa a la protección de datos (EIPD) identifica, evalúa y mitiga los riesgos de privacidad que estén asociados con el tratamiento de datos personales con el fin de garantizar el cumplimiento de las leyes de protección de datos a nivel global.
La evaluación de impacto relativa a la protección de datos (EIPD) es un proceso estructurado que se utiliza para analizar cómo las actividades de tratamiento de datos pueden afectar a la privacidad de los individuos. De hecho, ayuda a que las organizaciones puedan identificar riesgos potenciales, evaluar su severidad e implementar medidas para reducirlos. Asimismo, el Reglamento General de Protección de Datos (RGPD) exige que se efectúen EIPD con respecto a las operaciones de tratamiento que puedan entrañar un riesgo elevado para los derechos y libertades de los individuos.
Por su parte, la evaluación examina los flujos de datos, las bases jurídicas, los controles de seguridad y los acuerdos de intercambio de datos con el fin de garantizar el cumplimiento normativo y la rendición de cuentas. Las EIPD también se están volviendo cada vez más comunes de acuerdo con otras leyes de privacidad, como la Ley de privacidad del consumidor de California (CCPA) y los marcos de gobernanza de IA emergentes.
Realizar una EIPD ayuda a que las organizaciones puedan identificar los riesgos para la privacidad desde el principio y a diseñar procesos de datos que cumplan con la ley y prioricen la privacidad. En definitiva, demuestra rendición de cuentas, un principio clave para todos los marcos modernos de protección de datos.
Los reguladores, como el Comité Europeo de Protección de Datos (CEPD) y las autoridades nacionales de protección de datos, exigen que las EIPD garanticen la transparencia y el tratamiento lícito de los datos personales. Por ello, una EIPD bien documentada reduce el riesgo de sanciones por incumplimiento normativo y genera confianza entre los consumidores al mostrar una administración proactiva de los datos personales.
Más allá del cumplimiento normativo, las EIPD promueven el tratamiento ético de los datos al garantizar que las nuevas tecnologías, los sistemas de IA y las operaciones de tratamiento a gran escala protegen los derechos de los individuos.
OneTrust simplifica la gestión de EIP con plantillas automatizadas, calificación de riesgos y automatización de flujos de trabajo. Además, la plataforma ayuda a que las organizaciones puedan identificar actividades de alto riesgo, documentar las medidas de mitigación y conservar registros de cumplimiento normativo listos para auditorías alineados que se ajusten al RGPD y otras regulaciones de carácter global.
Una EIPD es un tipo específico de evaluación del impacto sobre la privacidad (EIP) que se centra en identificar y mitigar los riesgos para la protección de datos personales, tal y como exige el RGPD. En este sentido, una EIP puede ser más amplia y abarcar los riesgos de privacidad de la organización más allá de los datos personales.
El delegado de protección de datos (DPD), el equipo de privacidad o el responsable de proyecto relevante suelen estar al frente de la EIP, y estos suelen contar con el apoyo de los equipos jurídicos, de cumplimiento normativo y de TI. Además, el DPD supervisa el proceso y garantiza que se cumplan los requisitos normativos.
Una EIP es necesaria cuando es probable que el tratamiento suponga un riesgo elevado para los derechos de los interesados, como la elaboración de perfiles de datos a gran escala, la monitorización sistemática o el uso de nuevas tecnologías.