El Reglamento General de Protección de Datos (RGPD) de la UE es una ley integral de privacidad de datos que rige la forma en que las organizaciones recopilan, utilizan y protegen los datos personales de los individuos dentro de la Unión Europea.
El Reglamento General de Protección de Datos (RGPD) de la UE, que se implementó en 2018, armoniza las leyes de protección de datos en todos los Estados miembros de la UE y establece normas estrictas para las organizaciones que tratan datos personales. Asimismo, se aplica a cualquier entidad, independientemente de donde se encuentre, que trate datos de residentes de la UE.
Este reglamento otorga a los individuos derechos significativos sobre sus datos ―de acceso, corrección, eliminación y portabilidad―. También, establece principios para el tratamiento legal, la rendición de cuentas y la transparencia, lo que requiere que las organizaciones protejan los datos personales a través de medidas técnicas y organizativas.
En definitiva, el RGPD funciona junto con marcos modernos como la Ley de IA de la UE y la Ley de derechos de privacidad de California, formando la base de los estándares de privacidad a nivel global.
El RGPD modificó las prácticas de privacidad a nivel global al hacer hincapié en los derechos individuales, la gestión del consentimiento y la rendición de cuentas de las organizaciones. De hecho, sirve de modelo para otras muchas leyes de privacidad a lo largo de todo el mundo, como la Ley de privacidad del consumidor de California (CCPA) y la Ley general de protección de datos (LGPD) de Brasil.
En este respecto, su cumplimiento ayuda a las organizaciones a mitigar los riesgos, fortalecer la confianza en la marca y demostrar responsabilidad ética en el tratamiento de datos. Las infracciones pueden resultar en multas de hasta 20 millones de euros o el 4 % de la facturación anual global, lo que convierte el cumplimiento del RGPD en una de las principales prioridades a nivel empresarial.
Más allá de su aplicación, el RGPD establece un marco de transparencia y equidad que guía la innovación responsable y la gestión transfronteriza de los datos.
OneTrust ayuda a que las organizaciones puedan operacionalizar el cumplimiento normativo del RGPD automatizando los registros de las actividades de tratamiento, administrando el consentimiento, gestionando los derechos de los interesados y supervisando los riesgos de terceros. Además, la plataforma respalda la gobernanza de la privacidad a nivel global y la preparación frente a auditorías.
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El RGPD se aplica a cualquier organización que trate datos personales de individuos en la UE, independientemente de dónde tenga su sede.
El RGPD se basa en un conjunto de principios esenciales que regulan cómo deben tratarse los datos personales, que son: la legalidad, la equidad y la transparencia; la limitación del propósito; la minimización de datos; la exactitud; la limitación del almacenamiento; la integridad y la confidencialidad. Estos principios garantizan una seguridad y rendición de cuentas adecuadas, cuyo cumplimiento normativo deberán demostrar las organizaciones.
El RGPD influye en muchos marcos de privacidad globales ―como la CPRA, la LGPD y la DPDPA― al establecer normas comunes con respecto al consentimiento, los derechos sobre los datos y la rendición de cuentas.